Yo no soy un femenino muy avivado en ese sentido, el domingo en casa me tira a sentir, pensar y creer boludeces. Más que nada durante el período TARDE-NOCHE, me aniquila. Me pongo a pensar en seriedades que no deberían existir siquiera en mi cabeza. Sumandole a eso, los líos en los que yo sola me meto, donde los domingos se intensifica, y me agarra especie de agorafobias constantes...I WANNA STAY INSIDE FOR GOOD.
Me escondo en el ala dramática de las películas tristes del Canal 13 o Telefe, y me bajoneo todos los potes de DDL que haya en la heladera.
El tema de los domingos se relaciona mucho con mi familia, con los finales y los comienzos, la vuelta a la rutina, a la soledad... Y si hay algo a lo que le he de temer es a la soledad. Y no, por más que Mr. Pocho despierte los domingos en mi cama, y esté cual cuervo entre la carroña (metáfora que no puedo explicar por contenido adulto) y yo igual o peor que él, cuando Pocho se me va, me quedo un poco vacía, malherida, angustiosa y con bocha de tarea que no hice ni en la semana ni durante el finde.
ODIO LOS DOMINGOS.
Me cuesta dormir, me siento deprimente, me presiona la tarea sin hacer y las notas del colegio, aumento considerablemente de peso, me siento fea, tonta, anormal, y sin vida social.Me siento una paria.
Me siento como la banana de acá al lado mío, nada más que yo parecería mas una bochita de mortadela, por lo gorda que estoy, y además porque es característico de mi familia bajonearse una bocha de mortadela cada domingo...sí, CADA DOMINGO.
Y es inevitable que piense y rondee siempre en el mismo temor a quedarme sola. Porque aunque me haga la autosuficiente, conmigo misma NO ALCANZO. Y es lógico que el horario de visita conyugal es menor, porque al otro día se hace Lunes y arranca la misma secuencia de mierda de ESCUELA-ESCUELA-ESCUELA-SINVIDASOCIAL.
Odio las complicaciones de ser casi adulta, odio tener que cumplir con horarios, uniformes, comportamientos, agendas, tareas....Era más fácil cuando lo único importante era tener a la vista el chupete, para evitar perderlo. No quiero crecer y llegar a vieja y terminar suicidándome...un Domingo.

