Comen mi cuerpo
Las sombras de los cuervos
Que rondan el cielo.
Toman mi transpiración
Los pastos que bajo mis pies
Se cansan de verme sin rumbo.
Y muero de sed, en silencio.
Respiro el perfume de mi piel
Secándose al sol.
Se desangran mis ganas de seguir de pie,
Caminando siempre
En la misma a r i s t a
De mi abstracta vida.
