Singing in the rain.


Bueno, parte de mis vacaciones va a estar marcada por esta película. Hay bastantes razones por las cual esta (además de Breakfast in Tifanny's): una es que...no podía dejar de verla, los colores, los actores, el estilo...era como transitar constantemente en los deseos más pulidos de mi psiquis. Era inexplicable el sentimiento del mientrastanto. Me encantaría poder cambiar la escena de fondo del ahora, y convertirla en una película musical como esta, así al menos nada me haría querer quedarme en casa a lamentarme sobre lo que es y lo que debería ser mi vida.
Ser la coprotagonista de Gene Kelly, danzar y cantar cual acción natural y cotidiana, cantar como si fuese lo único que existe, sonreir, llorar, estar estancada en una escena romántica una y otra vez. Sería demasiado pedir, es lógico, pero no puedo evitar desearlo cada vez que alguien me olvida, o me engaña, o me es indiferente. Otra de las razones por la cual esta película es más que una simple película como las que usualmente veo (no obligadamente, pero no es mi estilo) con Damián, es el hecho del amor y el desamor.
Y ahí es donde me siento molesta, ajena a cualquier romanticismo, cualquier símbolo de afecto hacia mí. No es que quiera tener alguien que me cante abajo de la lluvia, o que baile conmigo en un escenario vacío, haciendo efectos como los de la televisión, pero alguien que se preocupe por mí. No es un tema nuevo el sentirme cada vez más sola, aún estando con millonadas de personas que giran en torno a mí; hay un tema que me pone nerviosa, y no es la soledad en sí, sino el sentimiento de sentirme sola. Se supone que él siempre está conmigo, para todo...pero últimamente, hace como poco más de tres meses, que siento que ya pasé al segundo plano, al tácito, a ser el quinto de los cuatro Beatles. Y me enoja, porque yo doy todo por él, me como un libro de 200 páginas, nada más para que el pueda estudiar para dar una materia, mato por él, vivo pendiente de lo que necesita, lo que quiere, me intereso por lo que a él le gusta, y no sé si es que siento que no tiene los mismos parámetros de "preocupación" que yo, o simplemente no se preocupa por mí, para nada. Gran duda. Y no es que sienta ganas de pelearme, pero ya llegué al punto de no querer guardarme más lo que me molesta, para no ponerlo mal. Quiero dejar de ponerme en víctima. No hace bien.