Ahahahaha, me adueño de tu blog por unos pocos minutos. No esperes que esta entrada sea el gran monumento a la literatura, porque hoy lo ví a mi novio & no pudimos hacer cuchi cuchi, hace un rato terminé de comer un asado de la puta madre & son las dos de la mañana, y yo con panza llena, sueño y ganas de garchar(?) no pudo escribir nada coherente (y me pongo re caradura, no sé si se nota). Bueno, la cosa es que te amo, y sabés que estás más fuerte que la telaraña que sostiene a la congregación de efelantes que no sé qué pito tocaban en la pelotudez que dije el otro día. Uff, que envidia le tengo al red. Pero bueno, yo, a pesar de que cambies por él porque tiene pitulín, nunca voy a dejar de amarte así, porque este amor es azul como el mar azul, y agradezco a dios & a todos los caballeros de la mesa redonda haberte visto en semi-bikini en la toto fest, oh oh oh ♪ Es impresionante la z(¿s?)arta de pelotudeces con las que estoy contaminando tu blog. Me voy yendo, porque esto ya no da para más. Gracias por ser mi mejor amiga forever and ever in ol de uorld, y ¡Sobre todo! gracias por ser la novia más lééèmdäáhh♥ (Ah, por qué carajos le pintaba lo wachiturro a la enferma).
AJAJAJA. Bueno, humildemente me despido. Por como decimoquinta vez, ¡Te amo, beibi!