No recuerdo si moriste al salir por aquella puerta, o simplemente no te vi salir. Estabas cubierto de esas escamas grises, como cuando la piel se reseca por los años. No me acuerdo si realmente habías envejecido, porque no parecías geronte. Parecías cansado de verme rasguñada por las uñas de la metáfora absurda. No recuerdo si me viniste a buscar, o a hacerme saber algún recado; simplemente permanecías allí, firme, como quien no quiere la cosa, esperando a que mi corazón dejara de bombear. Cuando aquello ocurrió, me tomaste de una pierna y me arrastraste por el suelo, haciendome acabar con mis propias sombras, matando toda huella que alguna vez habré dejado, olvidandome de mi misma, para formar parte del sucio séquito de los muertos caminantes.
Fantasma
No recuerdo si moriste al salir por aquella puerta, o simplemente no te vi salir. Estabas cubierto de esas escamas grises, como cuando la piel se reseca por los años. No me acuerdo si realmente habías envejecido, porque no parecías geronte. Parecías cansado de verme rasguñada por las uñas de la metáfora absurda. No recuerdo si me viniste a buscar, o a hacerme saber algún recado; simplemente permanecías allí, firme, como quien no quiere la cosa, esperando a que mi corazón dejara de bombear. Cuando aquello ocurrió, me tomaste de una pierna y me arrastraste por el suelo, haciendome acabar con mis propias sombras, matando toda huella que alguna vez habré dejado, olvidandome de mi misma, para formar parte del sucio séquito de los muertos caminantes.