A veces me siento así. No como
Dave Grohl transexual, sino como una niña muy fea. A pesar de que me gustaría ser Dave (y que menos mal que nació hombre, pobre tipo) me siento horrorosa, salida de
The Rocky Horror, una Moria salida del Tren de la alegría.
Igualmente, jamás me importó demasiado como me veía, el hecho de tener
expansores, el pelo de cualquier color,
tatuajes extraños, uñas cabareteras... Siempre fui muy fuera de lo común con esas cosas...Pero a comparación de las minitas taradas de hoy, me siento totalmente fuera de moda, una que no está pendiente de las dietas, que prefiere leer un libro antes de que hablar por teléfono con
X persona, no miro
Gossip Girl, no tengo demasiados traumas con mi cuerpo, ni con la vestimenta. De hecho, asumo y acepto el hecho de que me visto en
Mecagoenlaelegancia. Pero como cualquier mujer, a veces me siento un mostro.
Gracias a Dios, sigo viviendo, a pesar de todo :)