No es la primera vez que pienso, digo y sostengo que mi casa es un infierno. Sí, exagero a veces un poco, pero no creo que nadie sepa realmente lo que pasa puertas adentro. Las cosas son tranquilas levemente ahora...Pero qué pasaría si las imágenes de muertos episodios se empiezan a repetir como es de esperarse?
Llorar cuando se apaga la luz, tener miedo de despertarse, tratar de mantenerse despierto por si acaso, no poder hablar, reír, decir la verdad...
Son cosas que no quiero, bajo ningún punto repetir. Y es como si el olor a azufre me volviera a la nariz: mi vieja estresada, dopada, histérica, irritada y por dentro hecha mierda; mi viejo tirado en el suelo, muriéndose, con todo el mundo que se había armado cayéndole de golpe en la boca del estómago; y yo...como siempre, tratando de dejar de estar en el medio, y ellos que parecieran usarme de escudo, recibiendo yo todas las balas.
Estoy cansada de que depositen en mí todos sus miedos, frustraciones, errores. Estoy cansada de que no entiendan, o no quieran entender que yo NO SOY ELLOS, nunca lo buscaría. Ya no soy chiquita, ya no soy un apéndice de ellos.
Me quiero ir. Quiero volver.
