Estoy contenta.
Nadie necesita saber más, todos pueden callar o hablar, pero, al final del día, mis decisiones son mías, nadie decide por mí, y no hay nada de que arrepentirme, de callar, de dejar de ser, vivir, decir. Hoy es un día en el que las cosas podrían estar torcidamente puestas, retorcidamente imaginadas, absurdamente dichas, calladamente pensadas...No me interesan demasiadas cosas, no tengo demasiado en qué pensar, o demasiado que hacer, pero soy yo, myself, eu. Nadie me puede negar el camino de ayer a hoy, nadie puede decirme que hice las cosas mal, porque las cosas hechas fueron hechas a mi manera.
Hoy es un día de conformismo total. Lástima que sea tan bipolar la hija de puta de mí.