No hay futuro indistinto que cruce mis heridas hoy
Que complicado es estar en el medio. Ahora entiendo porque el divorcio es más que eso, divorcio. Es algo mucho más complejo y veo como trastorna a todos en la faz de la Tierra. Los vuelve desquiciados, paranoicos, inmersos en una guerra que nadie sabe quien empezó, pero que simplemente empieza y se transforma en algo tan cotidiano como es la vida misma. Y te lleva a los abismos de sentirte el hijo mal nacido, el no deseado, la culpa de que la gente no se ame, el causante de todas las peleas matrimoniales, el detonante de las historias extramatrimoniales.Lo peor de todo este juego interminable, como puede ser un Jumanji de la sociedad, es que cuando te das cuenta de que salís de un matrimonio del cual sos una pequeña y molesta parte, pareciera que te estás metiendo en tu propio caos, casándote, empuñando alianzas, jurando eternidad con fecha de vencimiento.
O, otra alternativa, terminas viviendo sola y resentida, con una casa llena de gatos, borracha 24/7, comprandote zapatos cada vez que te acordás del vacío que te marcó toda tu vida, siendo una hija pseudobastarda, buena para nada.