Andá, chanta. Vos no sos de apreciar las cosas lindas de la vida común del ser humano, vos soñás en grande. Vos siempre quisiste ser un zombie, un robot de toda la sociedad mediocre, un bicho de oficina que se dedica a ser correcto pensando que eso te lleva al Cielo, como buen siervo del Señor. Vos desaprobás el aborto, y desmentís a feministas por sus ideales torpes de creerse con aires de grandeza que las mujeres podemos ser independientes. Vos soñás con casarte con alguien idéntico a tu papá, porque así te enseñaron toda tu vida. Vos no sabés lo que es arte y lo que es una vajilla sucia. No entendés lo chistes negros, el doble sentido, las frases hechas.
Hablás de amor, de naturaleza, de pasión por la vida, y respirás por inercia propia del cuerpo. No sos elocuente, y te prendés de la teta de aquel que tiene un poco de personalidad, y te volvés un parásito, porque así sos un poco menos tont@. Hablás de cosas que no sabés, que crees que otros pueden sentir. Sos cursi, idiota. No marcás tendencia, sos un frígido androide entre la masa de mersas estúpidos y pedantes. Sos una lata oxidada entre la basura.
Entonces no me vengas a decir que admire a mi alrededor, que me acuerde de simbologías, que ame, que cague y exhale el hedor de tu propia pudredumbre. No sos nadie, sos una ceniza que se me mete en el ojo, un ácaro de polvo atorado en la garganta. Sos Macri intentando cantar Queen.
