El apocalipsis no existe. Existe el cambio, el morir y resurgir de los muertos; el encontrarse con los abismos de escenas en blanco y negro, que al tirarse se transforman en colores saturados. Existen transformaciones, no hay nueva vida en los viejos recuerdos. Existen penas, delirios, martirios, sollozos que te hacen buscar siempre una nueva arista del mundo de la cual colgarse un rato. Existen temores, falacias, absurdos, lapsus; existen sentimientos, y existe el alcohol para esconderlos.
Existen divorcios, asesinatos, adulterios, robos, abortos, encuestas, estadísticas. Existen los individuos agonizando y del otro lado del mostrador, gente que recién está empezando a dar los primeros pasos.
Existen los deseos, las frustraciones, los misterios de la vida que nunca se resuelven, y por eso son misterios.
No existe el fin del mundo, no existen los apocalipsis...todo se trata de elecciones de vida, de elegir seguir pereciendo, o empezar de nuevo, desde el punto cero.
Capaz que de esto hablan los fucking mayas.